Es un espacio para reflexionar. Motivarnos. Contar historias que nos permitan pensar y re pensar en nuestras vidas, nuestras motivaciones y el sentido de nosotros mismo en este caminar.Quiere ser un espacio abierto para llegar al corazón de algunas personas que necesitan palabras de motivación hacia el autodesarrollo y el crecimiento personal.
domingo, 13 de septiembre de 2015
martes, 8 de septiembre de 2015
#MIEDO #alFRACASO (2)
La soledad, esa gran enemiga
El miedo a la soledad, más potente en las mujeres que en los hombres, es otro de los factores que mantiene unidas a cientos de parejas. Aunque alguno de los cónyuges (o incluso ambos) sea plenamente consciente de que no quiere estar con su pareja, la alternativa de quedarse solo es tan aterradora que no se atreven a dar el paso.
El miedo a la soledad es muy común en personas inseguras y faltas de autoconfianza que temen que, si dejan ‘escapar’ a la persona que les acompaña, no puedan encontrar a ninguna otra. Ante la perspectiva de continuar adelante en solitario, muchos prefieren no arriesgar y permanecer acompañados, aunque sea ‘mal’ acompañados.
Estabilidad y comodidad
Es difícil renunciar a la seguridad que aporta una pareja estable. Y más si de por medio hay una casa, una economía compartida, un proyecto de vida firme y, sobre todo, hijos.
La sola idea de abandonar todo eso, mudarse, dar explicaciones a familiares y amigos, encontrar nuevas compañías, aprender a rellenar el tiempo que antes se compartía, etc. hace que muchas personas renuncien y decidan seguir como están.
Más aún cuando alguno de los miembros de la pareja depende económicamente del otro, situación que complica todavía más las cosas.
El miedo al fracaso
Construir un proyecto de vida junto a una persona supone una importante inversión de tiempo, energía, esfuerzos e incluso dinero. Por algo la pareja es el proyecto vital más importante de una persona, su apuesta más fuerte. Por eso es difícil aceptar que ese proyecto en el que tanto hemos invertido haya fracasado.
Que todos los castillos en el aire con los que soñábamos al final no vayan a construirse. Que ya no queramos estar más con esa persona sobre la que giraba todo nuestro mundo.
El miedo a equivocarse
Algunos lo tienen claro, pero no todo el mundo está 100% seguro de que esa persona no es ‘la persona’. Aunque ya no estemos enamorados, aunque ya no haya deseo, aunque las discusiones sean irritantemente frecuentes, muchos temen arrepentirse después de haber dado el paso de dejarlo y no tener la oportunidad de deshacerlo. O darse cuenta, demasiado tarde, de que aquella a la que han abandonado sí era ‘la persona’.
El temor a ser reemplazado
Al igual que el perro del hortelano, que ni come ni deja comer, muchas personas no quieren estar con sus parejas pero tampoco quieren que ellas rehagan su vida. La perspectiva de que, una vez terminada la relación, su ex encuentre un nuevo amor es simplemente insoportable para muchos que por ese motivo deciden continuar con su pareja, manteniendo una relación dañada sólo por no ser víctimas de los celos. De hecho, en muchos casos quien pensaba en terminar con la relación decide implicarse a fondo cuando ve que alguien más se interesa por su pareja.
“Antes la gente se pasaba años pensándose si separarse o no. Ahora la sociedad ha desestigmatizado las separaciones y los divorcios y las parejas más jóvenes lo abordan con mayor naturalidad”. Quizá por ese motivo el sentimiento de culpa que crea el hecho de dar el paso es algo menor en la actualidad.
“Muchas veces el miedo hace a las personas comportarse equivocadamente pero si ese sentimiento se excede en su función natural de defensa puede impedir a las personas ser felices. Por eso, en lugar de huir de este tipo de miedos, hay que abordarlos”.
#MIEDOS #alFRACASO (1)
#Miedo #alDolor
Por mucho que la sociedad tienda a criminalizar a aquél que toma la decisión de terminar con la relación, quien deja también sufre.
“La sociedad ha estereotipado la idea de que el dejado lo pasa peor, pero no es nada despreciable del dolor del que deja, que tiene que abordar un gran cambio cuando todo es adverso a esa transformación”.
El cariño y apego desarrollados a lo largo del tiempo que haya durado el noviazgo (o el matrimonio) no se borran de un plumazo y desprenderse de la persona con quien uno comparte su vida es doloroso.
Pero, además, por lo general quien está pensando en dejar a su pareja no quiere hacerla sufrir, y menos aún si no hay motivos concretos (como una infidelidad o un desencuentro grave).
El sentimiento de culpa y la carga que supone el autorresponsabilizarse del sufrimiento ajeno son en muchos casos lo suficientemente fuertes como para desanimar a mucha gente que quiere tomar la decisión.
lunes, 7 de septiembre de 2015
#MIEDOS #ATAN #PAREJA
Los miedos que te atan a tu pareja
La rutina, la falta de deseo, las discusiones cada vez más frecuentes, el aburrimiento… Son muchos los síntomas de que una relación no funciona pero también son muchos los obstáculos que uno se encuentra cuando se da cuenta y decide terminar con ella.
Cuando alguno de los miembros de una pareja estable empieza a considerar la posibilidad de acabar con la relación surgen multitud de miedos que con frecuencia paralizan la decisión y eternizan el proceso.
Algunas preguntas para hacerme
¿Cómo voy a quedarme solo? ¿Qué va a hacer él/ella sin mí? ¿Y si me equivoco? ¿Cómo vamos a ‘repartimos’ los amigos/hijos/perros/casa? ¿Y si no vuelvo a encontrar a nadie más? ¿Podré vivir sin él/ella?
viernes, 4 de septiembre de 2015
#Autoestima
#APASIONARSE
APASIONARSE
Para llegar lejos, hay que apasionarse
donde no quieres estar
domingo, 30 de agosto de 2015
#Actitudes #Positivas
ABC Digital
Suplemento Nosotras
PREDISPOSICIóN A PERSONAS O COSAS
Actitudes positivas ante la vida
Las actitudes pueden ser positivas o negativas y están relacionadas directamente a las creencias y a nuestro entorno.
Teorías expresan que todo pensamiento positivo genera actitudes que benefician a la salud.
Consultamos con la licenciada María Teresa Galeano, psicóloga clínica, quien definió a las actitudes como la postura que tenemos ante diferentes circunstancias a lo largo de nuestra vida. Agrega que se trata de la predisposición que tenemos a determinadas personas o cosas.
Al profundizar y querer conocer a qué respondería, la profesional explica que las actitudes están directamente relacionadas a las creencias, a la educación recibida y al entorno familiar y social. Especifica que las actitudes son aprendidas en el entorno social. Y usó el siguiente ejemplo:
“Si yo creo que cualquier persona que se acerca a mi quiere quitarme provecho, mi actitud será defensiva”. Se sacó a colación el caso de esas personas que por lo general son pesimistas y con comentarios o comportamientos poco alentadores frenan cualquier intento de mejorar determinados malestares, ya sea laboral, familiar, económico o de pareja.
Ante este tipo de situaciones dijo María Teresa Galeano que ya se debería estudiar su contexto. “Podemos hablar de una actitud negativa ante cualquier circunstancia en el caso de las personas que lo ven todo negro. Ahora en consultorio los problemas vienen en combo”, expresó.
Los motivos del negativismo podrían darse, según comentó, porque nuestra sociedad está bastante estresada y que ambientes como ese nos hace tomar ciertos comportamientos como el estar siempre a la defensiva para protegernos. Los individuos viven cansados, no se toman el tiempo para pensar, buscar el equilibrio y cultivar sus potencialidades. Como resultado, con mayor facilidad se cae en el temor al fracaso que nos limita desarrollarnos.
Con relación a las actitudes negativas aclaró que no siempre se expanden a todos los ámbitos de nuestra vida. “ A veces podés estar bien en el amor o la familia pero si es un área en la que hay mucha disconformidad, aumentan las actitudes negativas”, dijo. Suele ocurrir también en este último caso que solo se logran ver los aspectos superficiales que más tiene que ver con todo lo malo. “La actitud es poder mirar desde un lugar las cosas con mayor objetividad, lo bueno y lo malo, pero sabiendo que ambos son transitorios”, apuntó.
Hacia el éxito
Explicó Galeano que en los últimos 10 a 15 años la psicología positivista se ha dedicado a estudiar de qué manera las actitudes influyen en el logro de las metas. De ahí que se fueron desarrollando la psicología deportiva, los recursos humanos, las capacitaciones en las empresas, todo lo que es el counching.
“Todos los objetivos, nuestras metas y logros tienen que ver con cómo encaramos la vida. Si uno piensa que solo hasta cierto punto se puede llegar se quedará en ese lugar”, expresó. Y agregó que muchas veces el éxito se ve limitado por los propios miedos a avanzar.
La profesional no sabe si llamar una educación de las actitudes lo que si plantea es reeditarlas, así como se reedita un libro. En la vida anteriormente ciertas actitudes tal vez sirvieron y ahora se puede cambiarlas.
http://esp.abc.com.py/suplementos/nosotras/articulos.php?pid=360368